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Descubriendo Perú.

21 enero, 2014

Como siempre, salir de una ciudad no es tarea agradable.

Después de casi tres semanas en Cuzco tengo ganas de volver a la carretera, pedalear entre montañas y casas de adobe con tejado de paja; pero es difícil dejar atrás la comodidad de un colchón, una ducha caliente, una cocina y buenas conversaciones.

El camino en estos próximos kilómetros va a ser duro, muy duro.

Pero hoy no viajo solo, durante los próximos kilómetros disfrutaré de la compañía de un ciclista argentino con el compartí mis días en esta ciudad, Federico.

Tras este disfraz de gringo descubro a Federico. Un alma viajera de espirito enriquecedor nacida en Buenos Aires que me acompaña durante unas semanas por las montañas del Perú.

Tras este disfraz de gringo descubro a Federico. Un alma viajera de espirito enriquecedor nacida en Buenos Aires que me acompaña durante unas semanas por las montañas del Perú.

Nuestros caminos se unen hasta la ciudad de Ayachuco, 584 Km que cruzan 5 pasos sobre los 4000 msnm y 6 valles de clima tropical que rondan los 2000 msnm. Después él girará hacia el oeste para dirigirse a Lima, yo, continuaré al norte para llegar a la selva, Pucallpa.

Pedalada tras pedalada voy descubriendo el sur del Perú, un país que guarda la esencia de la sonrisa en sus corazones, de la hospitalidad, y por supuesto bellísimos paisajes.

Las carreteras transcurren entre montañas de color verde que alcanzan los 5000 msnm e inmensos valles surcados por ríos color chocolate ricos en mangos y paltas que descienden hasta los 1500 msnm. Serpenteamos las montañas con nuestras bicicletas cargadas de optimismo, cada curva estamos un poco más arriba, cada pedalada sentimos un poco más el frío de las cumbres.

Pequeñas casas al borde del camino nos hacen amena la subida. La gente nos saluda con una sonrisa, gritan -Hola gringo!- otros dicen –¿a dónde viajan?, ¡feliz viaje!-  un chico lava su moto con una manguera en la calle y nos ofrece agua, unas mujeres preparan sus paltas para enviar a la ciudad a vender y nos hacen parar para invitarnos a llevar más de dos kilos para el camino.

Roberta separa los plátanos verdes de los maduros para mandar a las tiendas de Cuzco.

Roberta separa los plátanos verdes de los maduros para mandar a las tiendas de Cuzco.

Poco a poco van pasando las horas del día y como es costumbre en esta época del año, las nubes comienzan a reunirse para empezar a descargar agua. Debemos buscar un lugar para refugiarnos.

De pronto Mario y Antonio salen corriendo de su casa a saludarnos. Sus pies color tierra vestidos con sandalias de goma de neumático corren detrás nuestro riendo.  Comienzan a empujar nuestra bicicleta cuesta arriba, 10, 20, 50, 100 metros…y siguen riendo!! Una pequeña tienda con galletas de chocolate al borde del camino es la escusa perfecta para convencerles a parar.

A sus 9 y 11 años conversan con nosotros con toda la naturalidad mientras antes de meterse dos galletas de golpe en la boca nos ofrecen a nosotros alargando su mano.

Mario nos muestra su fuerza con la boca llena de galletas de chocolate.

Mario nos muestra su fuerza con la boca llena de galletas de chocolate.

Una bella mujer de pelo negro rizado nos ha atendido en el negocio y con una amplia sonrisa que hace relucir sus dientes nos ofrece un plato con mangos y helados de la misma fruta. –Tomen, ustedes están viajando y deben estar cansados- Es Eli, una mujer peruana, que como tantas otras emigró a otro país en busca de trabajo, ahora vive en Canadá y está casada con un hombre croata con el que tiene un precioso hijo. Está de visita navideña en la casa donde se crió. Leonor y Hugo son sus padres, se sientan a conversar con nosotros mientras Antonio y Mario regresan por el arcén de la carretera a sus casas.

-Donde cenan 5 cenan 7- nos dice Eli, y en el comedor de la casa disfrutamos de la familia y un plato caliente que nos sabe a gloria.

Eli se crió aqui, entre mangos, aguacates y alfalfa. Ahora vive en Vancouver con su marido y su hijo.

Eli se crió aqui, entre mangos, aguacates y alfalfa. Ahora vive en Vancouver con su marido y su hijo.

Leonor ha vivido siempre en el valle con sus árboles de aguacate y mango. Ahora es feliz de que la carretera pase por la vereda de su casa para poder vender más fácil. Desprende alegria, paz, felicidad.

Leonor ha vivido siempre en el valle. Ahora es feliz de que la carretera pase por la vereda de su casa para poder vender más fácil. Desprende alegria, paz, felicidad.

Bromea diciendo que es un Pirata debido a la diabetes que le mantiene con un ojo cerrado. Hugo tiene un sentido del humor magistral. Le gusta cuidar de sus cuys y de sus gallos de pelea.

Bromea diciendo que es un Pirata debido a la diabetes que le mantiene con un ojo cerrado. Hugo tiene un sentido del humor magistral. Le gusta cuidar de sus cuys y de sus gallos de pelea.

Comenzamos a trepar entre curvas que siguen ascendiendo por laderas que parecen no tener fin. Ha sido difícil despedirse y entre tunas (fruta del cactus) café, pan y risas hemos alargado la salida hasta bien entrada la mañana.

Llegar a lo alto de la montaña nos lleva dos días de continua subida, descender tan solo dos horas, cruzamos un río, y vuelta a empezar una nueva ascensión que nos llevaá de nuevo hasta los 4150 metros.

Dos días continuamente subiendo para disfrutar de la libertad de bajar durante dos horas.

Dos días continuamente subiendo para disfrutar de la libertad de bajar durante dos horas.

Psicológicamente es bastante duro, solo en pensar lo que queda por delante dan ganas de bajarse de la bicicleta, pero poco a poco comienzas a pedalear, el cuerpo vuelve a entrar en calor y adquieres un ritmo que te hace moverte como algo rutinario, olvidando que estas subiendo y disfrutando del entorno que te rodea.

Paramos a comer choclo con queso en una pequeña caseta al borde de la carretera, llevamos un dia y medio ascendiendo y tan solo 25 kilometros más nos separan de la cumbre. Me asomo al precipicio que mira al valle y veo como la carretera se retuerce en curvas ascendiendo desde los valles. Me siento pleno, pequeño pero invencible, fuerte, feliz de donde estoy. Un punto se mueve al fondo despacio pero continuo. Es un ciclista!

Curvas que ascienden por las montañas desde los 1900 msnm hasta los 4150 msnm durante kilómetros de laderas interminables.

Curvas que ascienden por las montañas desde los 1900 msnm hasta los 4150 msnm durante kilómetros de laderas interminables.

Gullermo esta viajando de Ushuaia a Alaska. Un auténtico buscavidas con un corazón más grande que cualquiera de su inmensas alforjas.

Guillermo esta viajando de Ushuaia a Alaska. Un auténtico buscavidas con un corazón más grande que cualquiera de su inmensas alforjas.

Conocí a Guillermo en Copacabana (Bolivia) y sabía que seguiría esta ruta también, pero no tenía idea de cuando. Ahora somos tres.

Creamos un equipo perfecto que se compenetra y apoya en todo momento del día, formamos una familia que sube y baja las montañas bajo la lluvia sobre sus bicicletas siempre con una sonrisa. Parece mentira que nos conozcamos de apenas unos kilómetros, nosotros mismos llegamos a dudarlo.

Lo bueno de llegar a los pueblos grandes es que puedes ir a disfrutar de todo lo que ofrecen sus mercados.

Lo bueno de llegar a los pueblos grandes es que puedes ir a disfrutar de todo lo que ofrecen sus mercados.

Comer en el mercado es bueno, rico y barato. Si encima vas al puesto de Jacinta no puede ser mejor. Al despedirnos sus ojos se humedecieron mientras perseguien nuestra espalda.

Comer en el mercado es bueno, rico y barato. Si encima vas al puesto de Jacinta no puede ser mejor.

Un gallinero, el tejado de una estación de buses, un auditorio, una escuela, los vestuarios de un estadio de fútbol, rincones en las montañas… cualquier sitio es el lugar perfecto para pasar la noche y protegernos de las intensas lluvias. Cuando llegamos a los valles cogemos aguacates de los árboles, los envolvemos en papel de periódico para que maduren y nos los comemos a cualquier hora del día.

Federico empuja su bicicleta por el barro en uno de los desvíos de la carretera que se encuentra en construcción.

Federico empuja su bicicleta por el barro en uno de los desvíos de la carretera que se encuentra en construcción.

Dormir sobre las nubes, soñar que vuelas por encima de los problemas que surgen en las ciudades,  sentir que eres libre y sonreir.

Dormir sobre las nubes, soñar que vuelas por encima de los problemas que surgen en las ciudades, sentir que eres libre y sonreir.

Siempre hay tiempo para disfrutar de la apasionada sonrisa de un niño.

Siempre hay tiempo para disfrutar de la apasionada sonrisa de un niño.

Nunca imaginé que pondría en mi blog la foto de alguien orinando, pero este momento lo merece.

Nunca imaginé que pondría en mi blog la foto de alguien orinando, pero este momento lo merece.

Cuando la lluvia nos sorprende cualquier lugar es bueno para protejerse del agua. Valentina, la dueña, nos ofreció su casa con un grito y gestos al vernos aparecer por la carretera.

Cuando la lluvia nos sorprende cualquier lugar es bueno para protejerse del agua. Valentina, la dueña, nos ofreció su casa con un grito y gestos al vernos aparecer por la carretera.

Pasan las noches y llegamos al río que separa la provincia de Purimac y Ayacucho, nos enfrentamos a nuestro último reto juntos. Un paso de 4400 metros con 51 kilómetros que ascienden desde los 1900 metros, 40 kilómetros de subidas y bajadas por encima de los 4200 metros y una bajada final de 35 kilometros a la ciudad de Ayacucho.

Hasta el día de hoy no he tenido ningún problema con mi estómago, he bebido agua de cualquier lugar y comido de cualquier carrito callejero, pero hoy algo no me ha sentado bien y me paso toda la noche saliendo de mi saco de dormir corriendo. Comienzo el día completamente agotado, sin fuerzas.

Son 48 horas de curvas interminables que poco a poco ascienden por la montaña. Llueve, sale el sol, vuelve a llover… y tras la primera noche en mitad de la subida no cesa la lluvia nunca más. Solo los paisajes que rodean el camino me hacen sonreir cuando levanto la cabeza. El agua cae por mi sombrero, mi pies están empapados, mi espalda se estremece con cada gota de agua que se desliza hasta ser absorbida por la camiseta y sueño con comer algo, lo que sea.

Mantenemos el humor a pesar de sentir el frío con cada racha de viento que envuelve nuestros cuerpos empapados. Nos miramos y sonreímos.

Estamos llegando a la cumbre y la noche no se retrasa más, estamos a 4350 metros y el frío es mucho mas intenso a cada curva. Ha comenzado a granizar intensamente. Pedaleamos mirando al suelo para evitar que el hielo nos golpeen en la cara, todos estamos pensando en lo mismo, va a ser la peor noche de nuestro viaje.

Sobre los 4000 msnm el tiempo puede sorprenderte con cualquier imprevisto... hoy fue el fuerte granizo el que me hizo agachar la cabeza para no sentir como se estrellaba en mi congelada nariz.

Sobre los 4000 msnm el tiempo puede sorprenderte con cualquier imprevisto… hoy fue el fuerte granizo el que me hizo agachar la cabeza para no sentir como se estrellaba en mi congelada nariz.

Llegamos a lo más alto donde el frío corre sobre el viento libremente. La lluvia se alterna con el granizo sin tregua.

En mitad de las extensas laderas redondeadas de hierva gruesa vemos aparecer una construcción de chapa. Paramos la bicicletas. Tenemos techo.

Es un viejo galpón que en su día suponemos se utilizó para la construcción de la carretera, hoy esta lleno de viejos palets y sacos rotos de cemento. Un palacio para nosotros. Hacemos fuego, preparamos un tendedero con palets y ponemos toda nuestra ropa a secar. Guillermo se pone a cocinar mientras Federico me pregunta algunas cosas sobre fotografía nocturna.

Compartimos una noche bajo el ruido del viento estrellándose contra el metal de nuestro refugio, con la cara y los pies apuntando al fuego. Juntos recordamos momentos que parecen tratarse de toda una vida, en realidad son recientes, quizá de esta misma mañana, pero vivimos cada segundo con tal intensidad que guardamos el presente con la melancolía de un recuerdo pasado. Estamos exprimiendo la esencia de la vida hasta su última gota, no por el hecho de enfrentarnos a la naturaleza con el cuerpo desnudo o de recorrer el mundo con el esfuerzo de nuestras piernas, si no por entregarle a nuestro corazón las ganas de hacer lo que realmente quiere hacer.

Cuando las cosas las sientes con amor de el de verdad, hasta un viejo hangar lleno de sacos rotos de cemento puede convertirse en el mejor de los palacios.

Cuando las cosas las sientes con amor de el de verdad, hasta un viejo hangar lleno de sacos rotos de cemento puede convertirse en el mejor de los palacios.

Sentirse como en casa, en familia, protegido... bajo este techo metálico en donde el viento se estrellaba atolondrado, vivo uno de esos momento mágicos que solo el viaje es capaz de ofrecerte. Gracias Federico y Guillermo por sonreir siempre.

Sentirse como en casa, en familia, protegido… bajo este techo metálico en donde el viento se estrellaba atolondrado, vivo uno de esos momento mágicos que solo el viaje es capaz de ofrecerte. Gracias Federico y Guillermo.

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43 comentarios
  1. el último fotón lo dice todo. momentos mágicos como el que imagino que viviste ahí. bien juan, sigue…

  2. Luis Santiago Menendez Jeannot permalink

    Tus tíos primos Lola y Luis de Gijón les parece extraordinario lo que estás haciendo y te envidiamos. Cuando nos vemos para que nos cuentes más cosas ?. Un abrazo

  3. Luis Santiago Menendez Jeannot permalink

    Y yo que siempre creí que hacía buenas fotos….. Sabías que una de las primeras cámaras de fotos que hubo en Oviedo la tuvo tu bisabuelo – mi abuelo – Carlos Menéndez ? Y que por cierto hacía muy buenas tomas dadas las condiciones que se daban a principios del siglo XX.

    • Yo siempre admiré tus fotografías de pequeño! y observaba atento como manejabas la cámara cuando retratabas a tu ahijado de bebé! asi que no dejas de ser un maestro para mi! un abrazo!!

  4. ¿Qué os (qué bueno escribir en plural) puede dar tanta fortaleza y ánimo para superar esos puertacos, tormentas y otras situaciones extremas? Sin duda esa grandiosa y sincera amistad que surge compartiendo pedaladas en la carretera. Soy ciclista y conozco el tema. Sois admirables. Una pena que os tengáis que separar. Admirables también los habitantes de la zona. Sigue contándonos, Juan…

    • Muchas gracias Gorgoniobv! siempre al frente con la sonrisa en la cara!! eso es lo que nos hace llegar a lo más alto!!

  5. Eduardo, de Madrid permalink

    Sigo tu viaje con pasión. Las fotos son muy adecuadas y realmente buenas. Te envidio. Sigue disfrutando para contárnoslo.

  6. Carmen permalink

    Increíble, ánimo para seguir esta gran aventura! Suerte!

  7. carlos correa permalink

    Increible!A 4000 msnm y sonriendo???los felicito por el gran esfuerzo que hacen!!!!disfruto en grande leyendo sus informes!!!!!! Es como si lo estuviera viendo!!!!!sigan mandando y Buena suerte!!! un abrazo; un uruguayo en Australia

  8. Sofia Perez Ibañez permalink

    Hola, muchos besos y ánimo, de verdad………………Sofía

  9. Lourdes Bergillos permalink

    Juan…una vez mas felicitarte por el relato de tu magnifico viaje…estoy entusiasmada con ello y con las maravillosas fotos que sirven para abrirnos una ventana a lo que estás contando….fuerza y ánimo

  10. Jose Mateo permalink

    Qué inmensa envidia, y como entiendo cada uno de tus comentarios emocionados!

  11. Bluff en días como hoy pedalearía a tu vera 🙂 Quien fuera tan libre… Aunque me temo q no estoy tan en forma …
    Salu2

  12. Geniales fotos y crónicas. Realmente interesante tu narrativa, ya que nosotros también pretendemos llegar a aquellos lares en unos meses…eso sí, en principio evitando las copiosas lluvias de esta época. Suerte y quizá nos crucemos en algún camino.

  13. Julio permalink

    Hará un mes que me enteré de tu viaje. Poco a poco me he ido poniendo al día con tus posts…Disfrutando de cada paisaje, sentimiento, persona, rayo de luz, gota de agua…Porque transmites mucho Juan. Mucho ánimo!

  14. Fernando permalink

    Juan, como dices, darle a tu corazón lo que tiene ganas de hacer es una sensación muy, muy intensa!!! Regalatelo y lo estarás haciendo también a tod@s los que queremos seguir leyendo y viéndote.
    Aúpa adelante!!

  15. teodoro permalink

    gracias por tu generosidad a compartir esta experiencia con nosotros, continua disfrutando.

  16. Patty permalink

    Me quedé pegada a tu relato…lo máximo Juan!!…sigue disfrutando de tu viaje y pon más de esas fotos tan bacanes.

  17. madalena colodron permalink

    apasionante

  18. Mis saludos por tu aventura. Yo también fui ciclista y quise, pero no lo hice, hacer un viaje así de largo. Los que hice son algo más cortos, de diez a quince días. Sigue, Juan y… buena ruta.

  19. ¡¡Animo!! Impresionante como siempre, felicidades

    • Muchas gracias chicos!! Me alegro de que a pesar de estar viajando sigais acompañándome!! sonrisas para vosotros!

  20. elnoziya permalink

    me encanta el blog, mucho ánimo1

  21. conchi permalink

    un placer seguir tus relatos …..

  22. ¡Hola Juan! te conozco gracias a Guillermo. Qué buen blog, qué emoción, qué magia. A partir de hoy me suscribo, así recibo todos las entradas vía mail. Fuerza y vida, muchachos, eso es lo que transmiten. Un abrazo.

  23. Hay gente que esta constantemente pensando en el futuro, restando al presente momentos únicos que no volverán a repetirse en la vida. Yo esto lo comparo a la hora de hacer una fotografía, las personas no reparamos en la grandeza de capturar una imagen, no solemos pararnos a pensar en ese momento, no nos damos cuenta que esa imagen pasa a ser única en el mundo y por mucho que quisiéramos volver a repetirla, nunca saldrían iguales.

  24. Ramagm permalink

    Exprimir la vida, vivir el presente a pleno haciendo lo uno quiere de verdad en su corazón. Eres grande Juan. Se lo que es viajar solo y se lo bueno de esos compañeros que se van presentando en el camino y que parece te conocieras de toda la vida. Sincronicidad, sintonia.
    No se si recuerdas que nos conocimos en Ilhabella y justamente estoy volviendo de ahi después de haber trabajado durante la temporada en los paseos de escuna de fotógrafo. Ahora de nuevo en Argentina junto con los hongos comestibles y medicinales, que es a lo que me dedico.
    Un fuerte abrazo y continuo al pie del blog.

    • Claro que me acuerdo! me invitasteis a pasar la noche con vosotros pero yo me quise quedar en la playa!
      Te mando un abrazo muy grande agradecido de que sigas mi viaje! es un placer sentir tu compañia!

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