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Expectativa optimista. Uru-guay

5 julio, 2013

No hay nada como imaginarse algo de una manera para que sea completamente lo contrario. Asi que lo que se me imaginaba como una salida caótica, como lo puede ser la salida en bicicleta de cualquier gran ciudad, se convierte en un agradable paseo a orillas del mar. Una ciclovía de más de 20km recorre hacia el este la costa de Montevideo.

Es diferente pedalear en pareja. Dejo atrás los largos tiempos de silencio en los que me transportaba en una nube soñando encima de la bicicleta, o tarareaba infinitamente una canción sin darme cuenta siquiera que lo estaba haciendo. Ahora conversamos, cuando la ruta lo permite pedaleamos en paralelo y hablamos de la vida, o escuchamos música.

Largas carreteras tranquilas con luz de atardececer que nos transportan a la Isla del Fuego...

Largas carreteras tranquilas con luz de atardececer que nos transportan a la Isla del Fuego…

La gente nos transmite su calor y través de las bocinas al pasar con los coches por nuestro lado. Junto a una sonrisa y a una mano que asoma por la ventanilla nos refuerzan el animo para seguir adelante.

La gente nos anima en la carretera con una sonrisa en la cara

La gente nos anima en la carretera con una sonrisa en la cara

Dormir en este país es fácil, siempre hemos encontrado un lugar donde poner nuestras casas de tela y nunca hemos dudado de si era un buen lugar, siempre es un buen sitio. A la vera de la carretera, a orillas del mar, en una casa abandonada, en un chiringuito de playa cerrado por el invierno y también acogidos en alguna casa. Siempre estamos como en nuestro hogar, y dormimos profundo con la melodía de las olas afuera, o de los coches.

Durmiendo en El Águila, una curiosa casa capricho de un adinerado porteño que hoy esta abierta al publico.

Durmiendo en El Águila, una curiosa casa capricho de un adinerado porteño que hoy esta abierta al publico.

Álvaro y Bernis tienen una casa en Punta Negra donde se escapan cada vez que pueden a descansar. Los encontramos paseando en bicicleta por la costa, y les faltó tiempo para invitarnos a poner nuestras carpas en su jardín.

Cenamos juntos al calor del fuego mientras Álvaro nos cuenta mil y una historia de Uruguay, de su familia, de sus hijos… nos sirve un vaso de grapa, un orujo hecho en Uruguay que calienta hasta alma, y luego otro. Bernis prepara un Calzone con queso, tomate y albahaca.  Subimos a la azotea de la casa desde donde podemos ver las luces de Punta del Este a lo lejos, las luces de las decenas de barcos que esperan su entrada al puerto de Montevideo y por supuesto las estrellas.

Por la mañana nos esperan con café recién hecho, tostadas, miel, mermelada casera… Álvaro no enseña a tomar mate, y Bernis nos regala su viejo mate para que lo disfrutemos en nuestro camino. No nos queremos ir de allí pero es domingo y han de regresar al bullicio de la ciudad, nosotros seguiremos camino por la costa hacia el noreste.

Álvaro y Bernis comparten unos mates con nosotros por la mañana en su casa.

Álvaro y Bernis comparten unos mates con nosotros por la mañana en su casa.

Seguimos pedaleando con olor a mar, entre pequeños pueblos de veraneo que aquí llaman balnearios. Casas cerradas esperando al sol para ser habitadas por dos meses, pero hoy pedaleamos en camiseta, parece que estuviese todo deshabitado para siempre. Es agradable conocer la costa asi, tan solo las personas que permanecen aquí todo el año son las que nos saludan por las calles al llegar . Pasamos la multitud de Punta del Este casi de largo, para continuar hacia el noreste del país. Aquí los paisajes se tornan salvajes y las dunas, palmeras y lagunas hacen disfrutar de los días sobre la bicicleta.

A las afueras de Punta del Este ponemos nuestras carpas en una vieja terraza de verano.

A las afueras de Punta del Este ponemos nuestras carpas en una vieja terraza de verano.

Anselmo maneja la pequeña barca que cruza el lago Garzón para seguir la carretera hacia el noreste.

Anselmo maneja la pequeña barca que cruza el lago Garzón para seguir la carretera hacia el noreste.

Carlos tiene otro vicio aparte de ser libre, la Cocacola.

Carlos tiene otro vicio aparte de ser libre, la Cocacola.

Washinton Alonso comparte una cerveza con nosotros con las últimas luces del día.

Washinton Alonso comparte una cerveza con nosotros con las últimas luces del día.

Llegando a la Laguna Rocha  el paisaje nos regala imágenes como esta a lo largo del camino.

Llegando a la Laguna Rocha el paisaje nos regala imágenes como esta a lo largo del camino.

En ocasiones encontramos que las lagunas se unen con el mar y es necesario cruzar en balsa, o incluso en algunas partes del año, es necesario dar un rodeo para evitar el paso de agua. Asi pasa con la laguna Rocha, donde las olas en algunas partes del año forman un puente natural de arena que permite el paso andando de un lado a otro, otras, la arena desaparece y es necesario rodear la laguna por la carretera nacional que transcurre más interior del país. Por suerte ahora estaba cerrado, y bajándonos de las bicicletas caminamos los kilómetros restantes por la arena hacia el pueblo de La Paloma.

Cruzando el puente natural de arena de la Laguna Rocha me siento a mirar, y a descansar.

Cruzando el puente natural de arena de la Laguna Rocha me siento a mirar, y a descansar.

Un chiringuito de playa cerrado por la temporada de invierno nos sirve de abrigo para pasar la noche. Bajo el faro de Santa María. Mañana seguiremos hacia Cabo Polonio, pero no tenemos prisa, empiezo a saborear esta segunda gran etapa del viaje, ya no existen las prisas por el invierno, por la nieve o el hielo de los caminos que tenia en la Patagonia más austral, ahora se trata de disfrutar el momento presente, sin prisas, el camino es prácticamente llano, el día de más viento se puede pedalear igual, y el día de más frío hay que abrigarse un poquito más.

Ahora la aventura es otra, no menos importante que la anterior, la expectativa sigue llena de optimismo, y sigo estando feliz.

Dormimos bajo el Faro de Santa María. Todo un espectáculo nocturno.

Dormimos bajo el Faro de Santa María. Todo un espectáculo nocturno.

Llegando a Barra de Valizas con las últimas luces del día. Paisajes de carretera.

Llegando a Barra de Valizas con las últimas luces del día. Paisajes de carretera.

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4 comentarios
  1. Ana Galán permalink

    Nunca dejarás de sorprenderme….. Eres único

    Que maravilla de vivencia

    Un beso fuerte fuerte

    Anita Galán

  2. Hola Juan,
    Muy lindo leer o que escreveste sobre la pedaleada por Uruguay.
    Yo percorri este camino in 2009 y mi senti revivendo la pedaleada.
    🙂
    Abrazo

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